NORMAS
LENINISTAS DE ORGANIZACION
Patricio González
Marzo 2006.
I INTRODUCCION
II TEORIA
LENINISTA ACERCA DEL PARTIDO
III NORMAS
DE ORGANIZACION
IV EL
CENTRALISMO DEMOCRATICO
V LA
CELULA
I INTRODUCCIÓN
La
lucha de clases, en sí ya de gran importancia, conlleva
necesariamente a la lucha política e ideológica de la clase obrera
frente a la burguesía. Para que esta lucha pueda ser exitosa, es
necesario la organización de los trabajadores en diversas
instituciones. Una de ellas son los sindicatos, institución
clasista que agrupa a los obreros en pos, principalmente, de sus
reivindicaciones económicas y sociales. Sin embargo, la lucha
economicista, siendo importante, no es suficiente para liberar a la
clase obrera de la explotación capitalista
Ya
Marx y Engel, especialmente en su obra El
Manifiesto del Partido Comunista,
fundamentaron la necesidad de que la clase obrera contara con su
propio partido. Este debía tener ciertas características que lo
hicieran diferentes a los otros partidos ya existentes en esa época.
Estas características eran:
1.-
Los comunistas no forman un partido aparte, opuesto a los otros
partidos obreros.
2.-
Los comunistas no tienen intereses que los separen del conjunto del
proletariado.
3.-
No proclaman principios especiales
a los que quisieran amoldar al movimiento proletario.
4.-
En las diferentes luchas nacionales del proletariado, hacen valer los
intereses comunes a todo el proletariado, independientemente de su
nacionalidad (Internacionalismo Proletario).
5.-
En las diferentes fases del desarrollo por la que pasa la lucha del
proletariado y la burguesía, representan siempre los intereses del
movimiento en su conjunto.
6.-
Los comunistas son el sector más resuelto de los partidos obreros,
el sector que impulsa adelante a los demás.
7.-
Tienen la ventaja de contar con una clara visión de las condiciones,
marcha y de los resultados generales del movimiento obrero (teoría
revolucionaria).
Este
partido debía estar en condiciones de dirigir a la clase obrera en
su misión histórica, es decir, conducirla a la revolución
proletaria, instaurar su poder, y conducirla exitosamente en su
lucha revolucionaria por el poder político contra la burguesía.
A
fines del siglo XIX, con el tránsito del capitalismo de la libre
competencia a la fase imperialista, los partidos obreros, producto de
maniobras de la burguesía, caen en una gran corrupción, lo que les
impide dirigir la lucha de los obreros, derivando a la Social
Democracia y a la colaboración de clases. Ante esto, surge la
necesidad de crear un partido revolucionario de nuevo tipo, no
corrupto, capaz de encabezar la lucha revolucionaria del
proletariado. Le corresponde a Lenin desarrollar los fundamentos
teóricos de este partido de nuevo tipo,
lo que logra particularmente en sus obras ¿Qué
hacer? y Un
paso adelante, dos pasos atrás.
Actualmente,
la vigencia y necesidad de contar con este partido es de primer
orden. La situación política mundial y nacional, los fenómenos
sociales y políticos que se viven, el proceso de globalización y
transnacionalización que se vive ameritan más que nunca la
presencia de un fuerte partido revolucionario, con claridad y audacia
para enfrentar con éxito los desafíos y conducir a la clase obrera,
a los trabajadores hacía su liberación. Una de las tareas más
importante es poder llevar al pueblo la doctrina marxista- leninista,
hacer claridad en las masas, educarlas y combatir la avalancha
reaccionaria de la burguesía. Para ello es necesario tener cada vez
un partido mejor política, orgánica e ideológicamente.
II TEORIA
LENINISTA ACERCA DEL PARTIDO
La
teoría leninista acerca del partido de nuevo tipo surge producto de
la lucha ideológica de Lenin y sus seguidores contra los sectores
oportunista que se habían apoderado del Partido
Obrero Social Demócrata de Rusia (POSDR)
y de prácticamente casi todos los otros partidos revolucionarios
europeos. Junto a la teoría revolucionaria (el Marxismo-Leninismo),
este partido debía dotarse de una clara organicidad, de herramientas
y normas internas que le permitieran cumplir con su tarea de
vanguardia en la lucha del proletariado contra el capitalismo
monopolista (imperialismo) y denunciar a los partidos obreros que
habían abrazado la Social Democracia Particularmente en sus obras ya
señaladas, Lenin fundamenta las características y la esencia de
este partido de nuevo tipo. Este debía:
1.-
Ser un partido de vanguardia.
2.-
Tener una organización científica.
3.-
Estar compuesto por los obreros más conscientes y combativos, por
intelectuales progresistas y los grupos más avanzados de otras capas
sociales populares.
4.-
Unir la teoría con la práctica.
5.-
Tener una unidad de estatutos y programa.
6.-
Tener estrecho contacto con la clase obrera y sus aliados naturales.
En
este marco, Lenin fundamentó las características que debía tener
este partido:
1.-
Vanguardia consciente de la clase obrera.
Como
vanguardia consciente se caracteriza por:
a)
ser el sector más consciente de ella,
b)
lograr la unidad del socialismo científico con la clase obrera.
c)
su base ideológica es el Marxismo-Leninismo.
d)
luchar contra la salida espontánea de la conciencia de la clase
obrera.
e)
tener al Marxismo-Leninismo como la base para la unidad y cohesión
ideológica del partido.
Estas
características permiten cumplir al partido con su cometido.
Con
ello se logra:
-
ser la fuerza dirigente de la clase obrera, es decir, ser reconocido
como vanguardia por la clase obrera,
-
que los militantes no tengan intereses contrarios a los intereses de
la clase obrera,
-
que los militantes posean una madurez teórico-política y orgánica
superior a los otros trabajadores, transformándose en dirigentes de
ellos
-
que el objetivo del programa político sea la realización de la
misión histórica de la clase obrera, es decir, la instauración del
poder obrero,
-
la defensa consecuente del Internacionalismo Proletario, expresada en
una solidaridad consecuente con la lucha de los trabajadores en todo
el mundo,
-
lucha por la alianza más amplia de las fuerzas nacionales y
progresistas, es decir, fomentar la política de alianzas con todas
las fuerzas sociales anticapitalistas, antiimperialistas,
-
un grado de organización excelente (Centralismo Democrático),
-
como vanguardia de la clase obrera, el partido defiende los intereses
de la nación.
2.-
Vanguardia organizada de la clase obrera.
Para
ello, cada militante debe formar parte de un organismo celular,
rigiéndose el partido por los principios del Centralismo
Democrático.
Todo
militante debe, precisamente, militar, hacer una rica y participativa
vida celular. Participar en las discusiones partidarias y cumplir con
los acuerdos.
3.-
Forma superior de organización de la clase obrera.
Es
decir, representa los intereses generales de la clase obrera y de
todos los trabajadores. Está llamado a dirigir todas las demás
organizaciones del proletariado y de los trabajadores en general. No
tiene intereses contrapuestos o aparte de los intereses de los
trabajadores, Por el contrario, hace suyo los de los obreros y los
del pueblo, dirigiéndolos en la lucha por sus reivindicaciones.
4.-
Estrecha ligazón con las masas.
Dirige
y educa a las masas, pero también aprende de ellas. Permanentemente
debe controlar el grado de concientización de ellas y debe plantear
tareas que respondan a las condiciones objetivas y subjetivas
existentes.
Los
militantes del partido deben participar activamente en los organismos
de masas, deben llevar la voz, la orientación del partido a ellas.
Deben, asimismo, nutrirse de ellas.
5.-
Internacionalismo proletario.
Sin
perder su carácter nacional, el partido es eminentemente
internacionalista. Se debe fomentar y fortalecer la solidaridad
internacional con todos los pueblos que luchan por su libertad. Se
debe ser consecuente en la lucha antiimperialista de los pueblos del
mundo y ser activo militante por la paz, los derechos de los
oprimidos, por la autodeterminación de los pueblos
En
este contexto adquieren gran importancia las normas de organización
del partido:
III NORMAS
DE ORGANIZACIÓN DEL PARTIDO
Las
Normas de Organización son las bases para el funcionamiento del
partido, para fortalecer su democracia interna y fomentar su carácter
del partido de nuevo tipo. Permiten desarrollar la política del
partido entre las masas y la lucha ideológica. Algunas de éstas
son:
a)
El reconocimiento y cumplimiento incondicional de las exigencias de
los estatutos del partido y la disciplina unitaria para todos los
militantes. A través de esta norma se asegura la unidad entre la
voluntad y la acción de los miembros del partido. Se establece la
unidad con el objetivo estratégico que sale en el programa. Es la
unidad de la vanguardia consciente a través de los estatutos y del
programa.
b)
Imposición consecuente de los principios del centralismo democrático
y de la democracia interna del partido. Esto significa tener, por un
lado, una dirección única enérgica y, por otro, una amplia
participación de los militantes. Predispone la sumisión de la
minoría a la mayoría.
c)
La actividad más grande posible e iniciativa creadora de los
miembros del partido, a todo nivel, desde la célula hasta los
órganos dirigentes centrales.
d)
Principio de la crítica y autocrítica. Se debe fomentar y
desarrollar esta práctica a todo nivel, pero particularmente a nivel
de dirigente. Siempre debe ser constructiva.
e)
Carácter colectivo de la dirección y la responsabilidad de cada
militante.
IV EL
CENTRALISMO DEMOCRATICO
Los
principios organizativos y de la actividad de los partidos
revolucionarios obedecen al carácter de ley que ellos poseen. Este
carácter de ley de estos principios organizativos es, en general, el
principio del Centralismo Democrático.
Este es el elemento vital que permite al partido cumplir con su
misión y se puede determinar en los siguientes puntos:
a)
Elegibilidad de todos los organismos dirigentes del partido de abajo
hacia arriba.
b)
Informe periódico y rendición de cuentas de los organismos
partidistas ante sus miembros y organismos inferiores.
c)
Una estricta disciplina partidista y la subordinación de la minoría
a la mayoría.
d)
La obligación incondicional para los organismos inferiores de
cumplir los acuerdos de los organismos superiores.
e)
La crítica y autocrítica constructivas y la responsabilidad
personal, con las posibles sanciones, incluida la remoción de los
dirigentes.
V LA
CELULA
La
célula es el pilar de la estructura partidista. Es el órgano del
Partido inserto en las Organizaciones de Masas, que lleva a ellas la
orientación política e ideológica y, a la vez, se nutre de ellas
respecto a sus aspiraciones, carencias y necesidades. La célula es
la organización partidaria que debe, mediante su política y
accionar, dirigir la lucha de los sindicatos, juntas de vecinos y
otras organizaciones populares, por sus reivindicaciones sociales,
económicas, políticas e ideológicas. De allí, entonces, su vital
importancia.
Para
cumplir con su cometido, la célula debe funcionar bien. Esto
significa tener buena organización, tener fuertes lazos con las
organizaciones de masas, cumplir con lo planificado, tener una buena
política de agitación y propaganda, entre muchas otras tareas. Esto
presupone una buena constitución de la célula misma y de su
dirección: el Secretariado,
particularmente en la asignación de funciones, competencias y
responsabilidades.
La
dirección de la célula debe estar compuesta por:
.
El Secretario o Encargado Político: Está encargado de dirigir
políticamente el trabajo de la célula y de su secretariado. Es el
responsable de la célula ante la dirección superior (Comité
Comunal). Debe velar por el cumplimiento de las resoluciones de la
reunión de célula, debe tener claridad política, conocer la
política del partido y estar imbuido de los problemas que aquejan al
sector donde funciona la célula. Debe ayudar y orientar a los
miembros del secretariado y a los militantes de la célula en el
cumplimiento de sus actividades, entre otras actividades. Entre sus
tareas más importantes está el conocer la realidad política
internacional, nacional, región y, particularmente, de su sector o
localidad. Es el principal responsable en darle el marco político a
las actividades de la célula.
-
El Secretario o Encargado de Organización: Es el responsable de la
coordinación y planificación del trabajo del Secretariado y de la
célula. Subroga al Secretario Político en ausencia de éste.
Coordina y planifica las tareas y actividades de ésta, asigna
funciones y responsabilidades entre los militantes y es el encargado
de llevar a acabo los respectivos balances de los trabajos
realizados.
-
El Secretario o Encargado de Finanzas: Es el responsable de velar por
los bienes y recursos financieros de la célula, por su buena y
correcta utilización, por la obtención de nuevos recursos. Lleva la
tesorería de la célula, cobra y administra las cotizaciones,
planifica las campañas de finanzas a nivel de célula y organiza las
actividades para el cumplimiento de las metas financiera de la
célula. Rinde cuenta, a lo menos una vez al año, de los ingresos y
egresos.
-
El (Los) Encargado(s) de Masas: Es (son) responsable del vínculo de
la célula con el respectivo organismo de masas. Es el encargado de
llevar la orientación y la palabra del partido al sindicato, a la
junta de vecinos, etc., y recoger de éste sus problemas y
necesidades y llevarlos a la célula para su discusión y búsqueda
de soluciones para, así, proponerlos en el organismo de masas. Debe
buscar ocupar una posición dirigente o, al menos, influyente en él
para así poder llevar con mayor éxito la política partidaria.
-
El Encargado de Propaganda: Es el responsable de llevar la voz del
partido al entorno. Es el encargado de diseñar e implementar, con
ayuda de los militantes, los canales de comunicación de la célula
con su medio de acción. Debe procurar conocer las reivindicaciones
de las masas para efectuar una labor de agitación y orientación
acerca de ellas. Debe buscar permanentemente, y en forma creadora,
nuevas formas de agitación. Debe conocer los problemas que aquejan
al entorno y proponer medidas y actividades de denuncia de éstos y
de divulgar la opinión del partido al respecto. Es el mayor
responsable de buscar los mejores métodos para hacer llegar la
opinión de los comunistas a la masa.
.
Otros encargados: (dependiendo de la
célula o de sus actividades).
El
Secretariado de la célula
debe estar compuesto por 3 a 5 compañeros, dependiendo de la
cantidad de militantes y de las tareas. Lo conforman, por derecho
propio, el Secretario y el Orgánico. Se recomienda que los otros
miembros tengan responsabilidades relevantes en su accionar, como,
por ejemplo, el Encargado Sindical, el de Finanzas o el de
Pobladores, etc. Se debe elegir una vez al año, en una asamblea de
célula con la participación, ojalá, de todos los militantes que
conforman la célula. Se debe reunir una vez a la semana para
planificar las actividades futuras y controlar el trabajo realizado,
tomando las medidas necesarias para corregir insuficiencias y
errores, además de ubicar las tareas en el contexto político local,
regional, nacional e internacional. Debe preparar el informe para la
respectiva reunión de célula. Es el órgano o dirección colectiva
de la célula y, como tal, es el responsable de la actividad
partidaria del sector donde la célula tiene su actividad. Debe
promover actividades que motiven a los militantes, velar porque se
cumplan los acuerdos partidarios y, especialmente, los principios del
Centralismo Democrático.