sábado, 21 de mayo de 2022

Acerca de la contingencia

Acerca de la contingencia

Mayo 2022.                                                                                              Patricio González


Pasado ya dos meses del inicio del gobierno del Presidente Gabriel Boric, parece menester echar una mirada acerca de la contingencia política del país.

En estos poco más de 60 días del nuevo gobierno se nota un desgaste apresurado de éste debido a una serie de "errores no forzados". Existe la sensación de que se ha perdido en parte el rumbo, la iniciativa política, tanto por parte del gobierno como de los partidos que lo apoyan. Se aprecia una errática y creciente falta de conducción política de parte del Ejecutivo y del oficialismo, una pérdida de iniciativa y liderazgo y un avance en los ímpetus derechizantes de la oposición.

En estas casi 10 semanas transcurridas desde que asumió el Presidente Boric, se detecta la intención de poner la atención, por parte del gobierno, en los fenómenos y no en el origen de ellos, en enfrentar la forma y no la esencia del problema.

Hay una serie de hechos que se enmarcan en esta problemática: el viaje de la Ministra del Interior al Wallmapu inmediatamente asumido el cargo, las declaraciones de la misma Ministra respecto al supuesto regreso del avión con los extranjeros expulsados, el controvertido quinto retiro, el trato con guante blanco a los paros de las últimas semanas de los camioneros, la represión de carabineros a diversas manifestaciones, el respaldó irrestricto que el gobierno le ha dado a Carabineros y a su Director General, denunciado como violador de DDHH, la represión a los subcontratados de ENAP (empresa del Estado) por parte de Carabineros, los trágicos sucesos del barrio Meiggs con el asesinato de la periodista Francisca Sandoval y, en marzo pasado, la golpiza a un estudiante por el lumpen, etc. Finalmente, declarar (nuevamente) el estado de excepción en 4 provincias en el sur y el cambio del Jefe de Gabinete de la Ministra del Interior, entre otros, con la guinda de la torta respecto a la duración solo por 2 días del designado Jefe de Plaza en la Región del Biobío.

Por otro lado, ha estado en la palestra de la discusión el trabajo de la Constituyente. La Constitución de 1980 (llamada también Constitución Pinochet-Lagos, por los retoques cosméticos que éste último le realizó el 2005) prácticamente conserva todos los aspectos ("candados") antidemocráticos con los cuales fue concebida y escrita entre 4 paredes por 24 "eminencias" designadas a dedo por el dictador. Ella restringe o derechamente no contiene ningún precepto que pueda darle un atisbo de democrática. Se debe recordar que, para el estallido de 2019, la consigna de los estudiantes secundarios expresaba una incuestionable verdad: "no eran $ 30, eran 30 años", dando cuenta que, durante los gobiernos posteriores a la dictadura, se administró el sistema heredado de Pinochet, sin cambios mayores, basado fundamentalmente en esa Constitución.

Particularmente las manifestaciones, a contar de octubre de 2019, fueron reprimidas con brutalidad por el gobierno de Piñera, inclusive le declaró la guerra al pueblo movilizado, violando los DDHH de miles de chilenos. Bajo el mandato de Sebastián Piñera se aplicó la Ley de Seguridad del Estado contra los manifestantes, mecanismo "legal" para enfrentar episodios que atenten contra el llamado "orden público" y, precisamente, contra la "seguridad interior del Estado", cuyo objetivo es apurar los procesos judiciales y subir las penas a imponer a los manifestantes. Esta ley fue utilizada en innumerables oportunidades bajo la dictadura pinochetista y posteriormente por los gobiernos que le sucedieron. No se puede dejar de mencionar que, durante las grandes manifestaciones de 2019, 2020 y parte del 2021, hubo infiltrados por parte de Carabineros y también por parte de personal de la Municipalidad de Providencia, como se ha denunciado en estos días. Del mismo modo, hay denuncias de montajes por parte de la policía en las manifestaciones post estallido. Inclusive, hay dudas respecto a quién incendió el Metro, como lo han señalado algunos informes de prensa escrita y TV.

Particular importancia tiene esto con la existencia o no de presos políticos. A marzo del año 2021 se señala que "Según datos de la Gendarmería de Chile, hay 211 personas presas por causas penales relacionadas con las manifestaciones sociales ocurridas entre el 18 de octubre de 2019 y el 30 de marzo de 2021. De ellas, 144 se encuentran en prisión preventiva y otras 67 tienen sentencias firmes."1

Junto a ello, ha habido acciones contra los mapuches que son abiertamente represivas y violadoras de sus DDHH, por ejemplo, como el asesinato de Camilo Catrillanca y la detención por meses de la Machi Linconao.

De acuerdo a El Mostrador, "Es dable señalar que, a finales del 2021, un total 144 personas se encontraban en prisión preventiva por causas relacionadas con el estallido. Tres meses después, la cifra bajó a 70 personas. De ellas, 63 están a la espera de juicio oral y siete ya fueron sentenciadas, pero aguardan resoluciones de tribunales superiores. En otros casos la sentencia resultó menor o igual al tiempo que estuvieron presos mientras se desarrollaba el proceso, por lo que fueron liberados. Una de estas personas estuvo 451 días recluida, pero finalmente se le aplicó una pena de solo 150 días. Hay otros detenidos que llevan más de 700 días en prisión preventiva. De no creer."2

En la lista proporcionada por Gendarmería y analizada por CIPER, hay al menos doce personas que están o estuvieron durante dos años o más en prisión preventiva por causas ligadas a la revuelta social. De estas personas, seis se mantienen en prisión preventiva (cinco sin pasar por juicio oral y uno a la espera de que se resuelva un recurso de apelación), cinco cambiaron de medida cautelar a arresto domiciliario y uno está cumpliendo condena en libertad desde el 3 de febrero pasado.3

Se han identificado otros casos en que los imputados cumplieron su condena estando en prisión preventiva. Uno de ellos es un joven de la comuna de El Bosque, detenido por "saqueo frustrado", quien pasó 451 días en prisión preventiva, pero fue condenado a solo 150 días de cárcel: estuvo 351 días extras, casi un año privado de libertad. ¿Cómo se le repara? Legislaciones de otros países han regulado expresamente la forma de resarcir a quienes han pasado por esta situación. Así, por ejemplo, en Países Bajos, cualquier detenido cuyo proceso no hubiese concluido con sanciones en su contra, tiene derecho a solicitar una compensación por los daños ocasionados. En caso que una persona terminare siendo condenada, también tiene derecho a solicitar una indemnización si la detención policial o la prisión preventiva hubiere sido declarada ilegal.

Valga traer a colación que, ya en marzo de 2020, Amnistía Internacional señaló haber tenido conocimiento de que cientos de personas se encontraban privadas de libertad por delitos menores (como el de desórdenes públicos) en conexión con las protestas de 2019, mientras otras se hallaban en prisión por el uso indebido y desproporcionado de instrumentos del derecho penal, como la Ley de Seguridad del Estado.

En lo atingente al contenido de esta iniciativa legislativa, es menester señalar que estamos frente a un proyecto de amnistía que se aplica únicamente para aquellos delitos y faltas cuyos hechos hayan ocurrido en el periodo del estallido social; y que además deja fuera a quien hubiere sido condenado por delitos de la misma especie antes de la revuelta social. A mayor extensión, el proyecto de ley conlleva un catálogo limitado de delitos a amnistiar, donde quedaron fuera el homicidio frustrado y el maltrato de obra en contra de las policías.4

Desde el golpe de estado de 1973 se han conculcado lo diversos derechos de los chilenos. Ese atropello ha ido desde la pérdida de derechos sociales (a la vivienda, a la salud, a la educación, al trabajo, etc.) hasta la detención arbitraria, tortura, diversas lesiones, desaparición y asesinatos. Si bien en los gobiernos post dictadura esos atropellos han disminuido, no han desaparecido. Un claro ejemplo de aquello ha sido la fuerte represión desatada desde octubre de 2019 a la fecha. Y para la mayoría de los chilenos está claro que se han violado los DDHH hasta la fecha y que hay presos políticos. De acuerdo a Guillermo Teillier: "Yo sí creo que hay presos políticos, porque lo que motiva a muchas de las personas que están presas son motivaciones políticas, otra cosa es que en ese accionar haya cometido algo que pase por encima de la ley, eso es distinto. Pero hay presos políticos", dijo el líder del PC tras las declaraciones de la ministra de Desarrollo Social y Familia."5

Debemos recordar que, bajo la dictadura y con la "adecuación legal" (innumerables Decretos Leyes, la Constitución de 1980 y diversos otros instrumentos "legales") que ésta se dio para gobernar a sangre y fuego, cualquier acción que se ejerciera contra la Dictadura y sus medidas eran delitos, y miles de chilenos y chilenas fueron encarcelados, torturados y muchos de ellos asesinados por las fuerzas represivas, utilizando precisamente, entre otros cuerpos "legales", la ley de Seguridad Interior del Estado.

Hoy la derecha está intentando tomar la ofensiva y ganar terreno. Aprovecha para eso no sólo los errores del gobierno y sus partidarios, sino también el empate en el parlamento, busca desprestigiar la Convención Constituyente, y han ido poniendo en jaque al gobierno. Se ha ido configurando un cuadro complejo y se requiere que el gobierno retome su programa, corrija sus errores y que se ordenen los partidos oficialistas para enfrentar con éxito un cuadro político difícil y complejo y poder así avanzar.



 

lunes, 9 de mayo de 2022

El Partido Revolucionario

El Partido Revolucionario

Patricio González Abril 2022.

En El Manifiesto Comunista se señala “La historia de todas las sociedades hasta nuestros días es la historia de las luchas de clases.

Hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, señores y siervos, maestros y oficiales, en una palabra: opresores y oprimidos se enfrentaron siempre, mantuvieron una lucha constante, velada unas veces y otras franca y abierta; lucha que terminó siempre con la transformación revolucionaria de toda la sociedad o el hundimiento de las clases en pugna.”1

La lucha de clases expresa necesariamente la lucha política e ideológica de la clase obrera frente a la burguesía.

Marx, en su carta a Weydemeyer, del 5 de marzo de 1852, señala “...Por lo que a mí se refiere, no me cabe el mérito de haber descubierto la existencia de las clases en la sociedad moderna ni la lucha entre ellas. Mucho antes que yo, algunos historiadores burgueses habían expuesto ya el desarrollo histórico de esta lucha de clases y algunos economistas burgueses la anatomía económica de éstas. Lo que yo he aportado de nuevo ha sido demostrar: 1) que la existencia de las clases sólo va unida a determinadas fases históricas de desarrollo de la producción; 2) que la lucha de clases conduce, necesariamente, a la dictadura del proletariado; 3) que esta misma dictadura no es de por sí más que el tránsito hacia la abolición de todas las clases y hacia una sociedad sin clases...”2

Para que esta lucha pueda ser exitosa, es necesario la organización de los trabajadores en diversas instituciones. Una de ellas son los sindicatos, institución clasista que agrupa a los obreros en pos, principalmente, de sus reivindicaciones económicas y sociales. Sin embargo, la lucha economicista, siendo importante, no es suficiente para liberar a los trabajadores de la explotación capitalista.

Ya Marx y Engels, en el ya citado Manifiesto del Partido Comunista, fundamentaron la necesidad de que la clase obrera contara con su propio partido, con ciertas características que lo hicieran diferente a los otros partidos ya existentes en esa época. Estas son:

1.- Los comunistas no forman un partido aparte, opuesto a los otros partidos obreros.

2.- Los comunistas no tienen intereses que los separen del conjunto del proletariado.

3.- No proclaman principios especiales a los que quisieran amoldar al movimiento proletario.

4.- En las diferentes luchas nacionales del proletariado, hacen valer los intereses comunes a todo el proletariado, independientemente de su nacionalidad (Internacionalismo Proletario).

5.- En las diferentes fases del desarrollo por la que pasa la lucha del proletariado y la burguesía, representan siempre los intereses del movimiento en su conjunto.

6.- Los comunistas son el sector más resuelto de los partidos obreros, el sector que impulsa adelante a los demás.

7.- Tienen la ventaja de contar con una clara visión de las condiciones, marcha y de los resultados generales del movimiento obrero (teoría revolucionaria)3.

Este partido debía estar en condiciones de dirigir a la clase obrera en su Misión Histórica, es decir, conducirla a la revolución proletaria, instaurar su poder, y llevarla exitosamente en su lucha revolucionaria por el poder político contra la burguesía.

En Tres fuentes y tres partes integrantes del Marxismo, Lenin escribe: “La doctrina de Marx es omnipotente porque es verdadera. Es completa y armónica, y brinda a los hombres una concepción integral del mundo, intransigente con toda superstición, con toda reacción y con toda defensa de la opresión burguesa. El marxismo es el heredero legítimo de lo mejor que la humanidad creó en el siglo XIX: la filosofía alemana, la economía política inglesa y el socialismo francés.”4

De acuerdo a esta aseveración de Lenin, la filosofía del Marxismo es el Materialismo, pero no cualquiera materialismo, sino que el Materialismo Dialéctico. Para ello, se nutrió del Materialismo de Feuerbach y la Dialéctica de Hegel, recogiendo así lo mejor de la Filosofía Clásica Alemana. Como lo señala Lenin, es “la doctrina del desarrollo en su forma más completa, profunda y libre de unilateralidad, la doctrina acerca de lo relativo del conocimiento humano, que nos da un reflejo de la materia en perpetuo desarrollo.”5 Marx profundizó dicha teoría, aplicándola también al desarrollo de la socierdad, dando paso al Materialismo Histórico.

En palabras simples, Marx y Engel, junto con desarrollar esta ciencia en su contexto teórico, la utlizaron también para analizar el desarrollo social de la humanidad, estableciendo que éste se daba de acuerdo a leyes objetivas del desarrollo. Esas leyes sociales permiten determinar cómo la sociedad va pasando de una etapa a otra en la medida que se desarrollan las fuerzas productivas desde un estadio inferior a otro superior, lo que hace que se desarrollen tambien las relaciones de producción, conformando un nuevo Modo de Producción, el cual conforma la base material, la que debe generar una superestructura política, lo que se expresa finalmente en un Estado.

Así, desde el punto de vista de las ciencias sociales, se puede analizar el desarrollo de la sociedad desde la edad primitiva, pasando por el esclavismo, el feudalismo hasta llegar al capitalismo, todo ello en base a las leyes que rigen el desarrollo humano.

Ya hacia fines del siglo XIX, con el tránsito del capitalismo de la libre competencia a la fase imperialista, los partidos obreros, fundados en el siglo XIX, producto de maniobras de la burguesía, caen en una gran corrupción y degradación, lo que les impide dirigir la lucha de los obreros, derivando a la Social Democracia y a la colaboración de clases. Ante esto, surgió la necesidad de crear un partido revolucionario de nuevo tipo, no corrupto, capaz de encabezar la lucha revolucionaria del proletariado en las nuevas condiciones.

En ese contexto le corresponde a Lenin desarrollar los fundamentos teóricos de este partido de nuevo tipo, lo que logra particularmente en sus obras ¿Qué hacer? y Un paso adelante, dos pasos atrás. En esas obras, Lenin, en forma dialéctica, lleva los conceptos vertidos en el Manifiesto a una nueva cualidad que toma en cuenta el desarrollo que alcanza el capitalismo y, por ende, la clase obrera en esa nueva fase. En ese contexto, desarrolla la teoría del Partido de Nuevo Tipo, lo que se expresa en la lucha ideológica de Lenin y sus seguidores contra los sectores oportunistas que se habían apoderado del Partido Obrero Social Demócrata de Rusia (POSDR) y de prácticamente casi todos los otros partidos revolucionarios europeos. Junto a la teoría revolucionaria (el Marxismo-Leninismo), este partido debía dotarse de una clara organicidad, de herramientas y normas internas que le permitieran cumplir con su tarea de vanguardia en la lucha del proletariado contra el capitalismo monopolista (imperialismo) y denunciar a los partidos obreros que habían abrazado la Social Democracia.

En sus obras ya señaladas, Lenin fundamenta las características y la esencia de este partido de nuevo tipo. Este debía:

1.- Ser un partido de vanguardia.

2.- Tener una organización científica.

3.- Estar compuesto por los obreros más conscientes y combativos, por intelectuales progresistas y los grupos más avanzados de otras capas sociales populares.

4.- Unir la teoría con la práctica.

5.- Tener una unidad de estatutos y programa.

6.- Tener estrecho contacto con la clase obrera y sus aliados naturales.

En este marco, Lenin fundamentó las características que debía tener este partido como vanguardia consciente:

a) ser el sector más consciente de los trabajadores,

b) lograr la unidad del socialismo científico con la clase obrera.

c) su base ideológica es el Marxismo-Leninismo.

d) luchar contra la salida espontánea de la conciencia de la clase obrera.

e) tener al Marxismo-Leninismo como la base para la unidad y cohesión ideológica del partido.

Con ello se logra:

- ser la fuerza dirigente de la clase obrera, es decir, ser reconocido como vanguardia por la clase obrera,

- que los militantes no tengan intereses contrarios a los intereses de la clase obrera,

- que los militantes posean una madurez teórico-política y orgánica superior a los otros trabajadores, transformándose en dirigentes de ellos

- que el objetivo del programa político sea la realización de la Misión Histórica de la clase obrera, es decir, la instauración del poder obrero,

- la defensa consecuente del Internacionalismo Proletario, expresada en una solidaridad consecuente con la lucha de los trabajadores en todo el mundo,

- la lucha por la alianza más amplia de las fuerzas nacionales y progresistas, es decir, fomentar la política de alianzas con todas las fuerzas sociales anticapitalistas, antiimperialistas,

- un grado de organización excelente (Centralismo Democrático),

- como vanguardia de la clase obrera, el partido defiende los intereses de la nación.

Respecto a ser la vanguardia organizada de la clase obrera:

- cada militante debe formar parte de un organismo celular, rigiéndose el partido por los principios del Centralismo Democrático.

- todo militante debe, precisamente, militar, hacer una rica y participativa vida celular. Participar en las discusiones partidarias y cumplir con los acuerdos.

Como forma superior de organización de la clase obrera, representa los intereses generales de ésta y de todos los trabajadores. Está llamado a dirigir todas las demás organizaciones del proletariado y de los trabajadores en general. No tiene intereses contrapuestos o aparte de los intereses de los trabajadores, Por el contrario, hace suyo los de los obreros y los del pueblo, dirigiéndolos en la lucha por sus reivindicaciones.

Tiene una estrecha ligazón con las masas, las dirige y las educa, pero también aprende de ellas. Permanentemente debe controlar el grado de concientización de ellas y debe plantear tareas que respondan a las condiciones objetivas y subjetivas existentes. Los militantes del partido deben participar activamente en los organismos de masas, deben llevar la voz, la orientación del partido a ellas. Deben, asimismo, nutrirse de ellas.

Respecto al Internacionalismo Proletario, el Partido es eminentemente internacionalista, sin perder su carácter nacional. Se debe fomentar y fortalecer la solidaridad internacional con todos los pueblos que luchan por su libertad y ser consecuente en la lucha antiimperialista de los pueblos del mundo, siendo activo militante por la paz, por los derechos de los oprimidos y por la autodeterminación de los pueblos.

Actualmente, en esta etapa de desarrollo capitalista, de globalización, con una economía mundial neoliberal depredadora, con la caída del sistema socialista en Europa y la virtual desaparición del Movimiento Comunista Mundial como tal, cobra cada vez mayor importancia la vigencia y necesidad de contar con este partido.

La actual situación política mundial y nacional, caracterizada por diversos fenómenos (sociales, políticos, profunda globalización y transnacionalización, etc.), amerita más que nunca la presencia de un fuerte partido revolucionario, con claridad y audacia para enfrentar con éxito los desafíos y conducir a la clase obrera, a los trabajadores hacía su liberación, particularmente en esta agudización de la lucha de clases a nivel mundial y nacional, considerando estas nuevas condiciones.

El desarrollo capitalista de los últimos decenios ha ido configurando diversos cambios en su estructura productiva. Ya en el Manifiesto, sus autores daban cuenta de aquello: “En las anteriores épocas históricas nos encontramos casi por todas partes una completa diferenciación de la sociedad en una serie de estamentos, una múltiple escala gradual de condiciones sociales”6.

Actualmente, la sociedad sigue dividida en esas 2 clases fundamentales: proletarios y burguesía, lo que se expresa en la contradicción fundamental del capitalismo, a saber la contradicción Capital-Trabajo, la que refleja, a su vez, la contradicción antagónica entre el carácter social de la producción y la apropiación individual de los medios de producción y del producto, característica esencial del modo de producción capitalista, válido en cualquier forma de desarrollo en que éste se encuentre. Lo anterior, sin perjuicio de la existencia de restos de clases anteriores y/o surgimiento de nuevas capas sociales, como también la segmentación de las dos clases fundamentales (pequeña, mediana, gran burguesía como también al interior del proletariado en diversos estamentos).

Los cambios en la estructura productiva obedecen en gran medida al desarrollo de las rfuerzas productivas, precisamente a través del fuerte avance de la tecnología, en particular por el desarrollo cibernético, computacional y de la automatización, lo que incide en un fuerte cambio en la Composición Orgánica del Capital a favor del capital constante en desmedro del capital variable.

El modelo neoliberal junto con generar profundas transformaciones económicas con el fin de revertir la tendencia decreciente de la tasa de ganancia del capital, también busca conseguir profundos cambios en el comportamiento y conciencia social en la sociedad, fomentando fuertemente el individualismo y egoísmo de la personas, el consumismo y otras lacras. La moderna sociología burguesa se abanderiza con consignas como la “movilidad social” de las personas, en el sentido que, gracias a su propio esfuerzo y su “emprendimiento”, por su trabajo podrá ascender en la estratificación socioeconómica, pudiendo así cambiarse a una comuna “más acomodada”, a una vivienda de mayor calidad, cambiar su auto por uno mejor y más moderno, mandar a sus hijos a colegios de mejor calidad, etc., por lo que no debiese complicarse en tener una jornada laboral mucho más extensa, en endeudarse en el sistema financiero, en no sindicalizarse, etc.

En ese contexto, “este ideario neoliberal va contra los grandes anhelos de la humanidad, busca lograr que los hombres y mujeres se transformen en una masa sometida, avasallada, sin sueños de cambiar su situación. Una especie de esclavos modernos amaestrados, encerrados en casas enrejadas, impotentes ante lo que sucede”7.

Como se señala en el ya citado Cuadernos de Estudios N° 5, “Para entender los mecanismos por los cuales se logra llegar a la actualidad con una masa importante de chilenos bastante acrítica, indiferente, temerosa y sometida a lo que ordena la clase en el poder, debemos tener claro que se trata de un sistema muy bien articulado que va tejiendo diversos elementos, aprisionando y transformando a las personas.”8

Los militantes de los partidos políticos provenien de estos grupos sociales, por lo mismo, pueden ser permeabilizados por estas concepciones y actitudes. Esto explica que varios partidos de izquierda hayan tomado caminos socialdemócratas, se hayan acomodado al sistema y también hayan renunciado a la lucha revolucionaria, como es el caso de algunos partidos de la ex Concertación, en el caso nuestro, y de otros países, y que solo aspiran a cuotas de poder y a mantener el status quo.

Una situación compleja vivieron también los Partidos Comunistas de los países socialistas europeos en el último tercio del siglo 20. Fueron perdiendo objetividad y cayeron en una visión mecánica y subjetiva en el desarrollo de esos países, alejándose de la Dialética, viendo la realidad como ellos querían que fuera y no como realmente era, lo que los condujo a una profunda crisis, que llevó al derrumbe de esos países y a la desintegración de varios de esos Partidos.

Dado la profundización del modelo neoliberal y del proceso de globalización capitalista y todo lo derivado de aquello, como la transnacionalización de la economía, la internacionalización financiera y de los mercados, etc., se ha producido un alto grado de concentración y monopolización de las cadenas informativas y de los medios de comunicación, lo que ha llevado a una grosera manipulación de la información, que influye en el comportamiento y valores de la población, tanto a nivel nacional como internacional. Se ha ido a un “Monopolio de los medios de comunicación de masas que tratan de imponer la percepción generalizada que el capitalismo es el mejor sistema, que es invulnerable y que no hay ninguna alternativa a él”.9

La concentración del capital en el mundo ha alcanzado niveles nunca antes visto, hoy no son ni siquiera países los que concentran enormes cantidades de capital, sino empresas transnacionales que mueven sus capitales en forma permanente hacia cualquier lugar del mundo donde les produzca mayores ganancias.

El grado de tecnología de que disponen las grandes transnacionales les permite ejercer un dominio total sobre la economía mundial, imponiendo el consumo de sus productos sobre las producciones nacionales.”10

En Chile ha variado cuantitativamente la fuerza laboral. En el sector secundario (la Industria y la Construcción, las mayores ramas en él) la ocupación está poco más de del 30 %. A ello habría que agregar el sector primario, con poco más de un 10%11. Alrededor de un 60 % de los trabajadores se concentra en los sectores de Servicios12, particularmente en el sector Inmobiliario y en Comercio. Este proceso se arrastra ya hace algunas décadas y se sigue profundizando.

Esto incide directamente en la precariedad sindical y en el bajo peso del sindicalismo en la sociedad. Del mismo modo, también tiene expresión en una baja conciencia de clase y en su grado de combatividad.

Todos estos trabajadores son explotados por el capital, pero sólo los obreros industriales, de la construcción y los mineros son los que generan plusvalía, es decir, son aquellos que transforman los recursos naturales y las materias primas en bienes más elaborados.

El actual modelo neoliberal en nuestro país (como en todo el mundo) “incluye no sólo cambios económicos, institucionales y sociales, sino que paulatinamente va cambiando también la conciencia democrática y popular que habían adquirido los chilenos. Esta labor, como hemos constatado en carne propia, fue continuada por los Gobiernos de la Concertación”13.

Una de las tareas más importante es poder llevar al pueblo la doctrina marxista-leninista, hacer claridad en las masas, educarlas y combatir la avalancha reaccionaria de la burguesía. Para ello es necesario tener cada vez un partido mejor política, orgánica e ideológicamente.

Ya desde hace décadas, el Marxismo Leninismo plantea utilizar todas las oportunidades, por muy precarias que parezcan, que se conquistan por el movimiento obrero y su lucha contra la burguesía, en especial en el ámbito eleccionario. Ya Lenín, en la nota de su artículo Las elecciones en Petersburgo, señalaba: “El partido obrero debe concurrir a ellas en condiciones sumamente difíciles. Pero es un acontecimiento de la mayor importancia y todos los socialdemócratas deben empeñar su máximo esfuerzo en la próxima campaña electoral, que en parte ya se ha iniciado.

La elecciones se llevan a cabo en un clima de la reacción más violenta, del total desenfreno de la bestialidad contrarrevolucionaria de la pandilla zarista gobernante; es muy importante, pues, oponer a esta reacción la candidatura propuesta por el partido social demócrata, el único partido que hasta desde la tribuna de la III Duma centurionegrista supo elevar su voz, proclamar sus inquebrantables convicciones socialistas, reiterar las consignas de la gloriosa lucha revolucionaria y desplegar la bandera republicana frente a los héroes octubristas-centurionegristas de la contrarrevolución y a los ideólogos liberales (kadetes) y los defensores de la contrarrevolución”14

Como ésta, son muchas otras las referencias de los clásicos al respecto, pero ello no contradice el carácter revolucionario, antisistema de los partidos revolucionarios, por lo que deben tomar las medidas de seguridad necesarias para salvaguardar a sus militantes y dirigentes de la siempre latente represión del sistema, especialmente en estos días, sin perjuicio de participar en esos espacios ganados por el movimiento popular. Por eso, junto con utilizar las pocas “libertades” burguesas, como presentar candidatos y participar en diversas elecciones, para las diversas instancias, como municipios, parlamento, Presidencia de la República, participar, organizar y dirigir sindicatos, entre otras organizaciones sociales, disponer de medios de comunicación de masas, etc., como partidos revolucionarios se deben fortalecer sus principios organizativos que se expresan en el Centralismo Democrático. Este es el elemento vital que permite al partido cumplir con su misión y se puede determinar en los siguientes puntos:

a) Elegibilidad de todos los organismos dirigentes del partido de abajo hacia arriba.

b) Informe periódico y rendición de cuentas de los organismos partidistas ante sus miembros y organismos inferiores.

c) Una estricta disciplina partidista y la subordinación de la minoría a la mayoría.

d) La obligación incondicional para los organismos inferiores de cumplir los acuerdos de los organismos superiores.

e) La crítica y autocrítica constructivas y la responsabilidad personal, con las posibles sanciones, incluida la remoción de los dirigentes, cuando estos no cumplen cabalmente con sus responsabilidades.

Se debe evitar y combatir ideológicamente el caer en situaciones de amiguismo y otras deformaciones, como conformación de tendencias, personalismos, caudillismos y otras.

Un rol determinante es el conocimiento, su reconocimiento y cumplimiento incondicional de las exigencias de los estatutos del partido y la disciplina unitaria para todos los militantes, aún cuando haya que asumir formalmente algunas disposiciones jurídicas del sistema, que le permitan actuar en la legalidad burguesa, como es el caso de Chile y otros países. A través de esta norma respecto a los estatutos y al programa se asegura la unidad entre la voluntad y la acción de los miembros del partido. Se establece la unidad con el objetivo estratégico que sale en el programa. En otras palabras, es la unidad de la vanguardia consciente a través de los estatutos y del programa, convirtiéndose esto en una unidad dialéctica.

Estas Normas de Organización son las bases para el funcionamiento del partido, para fortalecer su democracia interna y fomentar su carácter del partido de nuevo tipo. Permiten desarrollar la política del partido entre las masas y la lucha ideológica contra el sistema y las deformaciones oportunistas que se puedan dar.

Particular importancia adquiere hoy en día, en nuestro país, un funcionamiento cohesionado, con fundamentos teóricos sólidos del partido revolucionario, considerando las grandes manifestaciones en el país en octubre de 2019 y meses posteriores, donde cientos de miles de personas, en diversos actos masivos, muchos de ellos con un marcado espontaneísmo, dan cuenta de una agudización de la lucha de clases, para lo cual se necesita imperiosamente una conducción responsable, inteligentemente combativa, que permita avanzar a los trabajadores y otras capas populares en sus reivindicaciones y en la conquista de nuevos espacios, para enfrentar los futuros eventos, en otras jornadas electorales y, especialmente, en la lucha contra el sistema para avanzar en la democratización del país y así construir otra sociedad.

1Marx y Engels, El Manifiesto Comunista, Editorial Delta, Pag. 41-42

2Marx y Engels, El Manifiesto Comunista, Editorial Delta, Pag. 41-42

3Véase: Marx y Engels, El Manifiesto del Partido Comunista, Editorial Progreso. Moscú, pág. 44 y siguientes.

4V.I.Lenin, Marx Engels Marxismo, Ediciones En Lenguas Extranjeras, Pekin. Primera Edición 1980, págs. 73-80.

5Idem.

6Marx y Engels, El Manifiesto del Partido Comunista, Editorial Progreso. Moscú, pág. 30-31

7LA DISPUTA DE LAS CONCIENCIAS Y EL PARTIDO QUE NECESITAMOS, Cuadernos de Estudios N° 5 de la Comisión Nacional de Educación del PC de Chile, Pág. 2

8Idem, pág. 2

9LA GLOBALIZACIÓN CAPITALISTA Y LA CRISIS, Cuadernos de Estudios N° 1 de la Comisión Nacional de Educación del PC de Chile, Pág. 5

10Idem

11Ver:Las empresas en Chile por tamaño y sector económico desde el 2005 a la fecha, Unidad de Estudios Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, Junio 2014. Pamela Arellano y Camila Carrasco, Ministerio de Economía, Fomento y Turismo.

12Idem.

13LA GLOBALIZACIÓN CAPITALISTA Y LA CRISIS, Cuadernos de Estudios N° 1 de la Comisión Nacional de Educación del PC de Chile, Pág. 5

14Lenin, Obras Completas, Tomo 16, AKAL EDITOR, 1977, Madrid, España, pág. 19