Acerca de la contingencia

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domingo, 14 de noviembre de 2021

A propósito de Nicaragua: el diablo vendiendo cruces

  A propósito de Nicaragua: el diablo vendiendo cruces

Santiago, 13 de noviembre de 2021.

Patricio González

Economista


El pasado fin de semana (7 de noviembre) hubo elecciones presidenciales en Nicaragua, donde Daniel Ortega es reelecto con más del 60 % de los votos emitidos. Sin embargo, la prensa reaccionaria del país informa sobre la declaración del gobernante chileno, Sebastián Piñera, la que señala, al respecto, que el gobierno chileno "rechaza y no reconoce la legitimidad de las elecciones realizadas en Nicaragua, las que apuntan a eternizar a Daniel Ortega y Rosario Murillo en el poder consolidando un régimen dictatorial".1

Además indica que "La jornada se realizó en el contexto de graves violaciones a los derechos humanos, encarcelamiento de líderes y candidatos opositores, represión de los partidos independientes, persecución sistemática a los líderes y organizaciones de la sociedad civil, ausencia de observadores internacionales y bloqueo a los medios de comunicación"2, entre otras cosas,

Resulta irrisorio y pueril ver cómo el gobierno y el Presidente chileno se expresan sobre la presunta violación de los DDHH, cuando en Chile, a lo menos desde octubre de 2019, se han violado salvajemente los DDHH de cientos de compatriotas, reventándole sus globos oculares, asesinando a manifestantes, torturándolos e hiriéndolos. De acuerdo a Interferencia, “Más de 11.300 personas fueron detenidas y 2.500 encarceladas en Chile durante el estallido social entre octubre de 2019 y marzo de 2020, calcula el informe mensual del Instituto de Derechos Humanos de Chile (INDH). Para abogados y familiares de los presos, se trata de un instrumento de represión política”3 de acuerdo a lo señalado por el citado portal.

Se informa que muchos de esos detenidos aún están en internación provisoria, sin embargo, el gobierno chileno señala que en Chile no hay presos políticos. “El ministro del Interior, Rodrigo Delgado, reiteró que en Chile no existen presos políticos, tras la postura planteada desde la presidenta de la Convención Constitucional, Elisa Loncón, para que el órgano establezca una postura sobre la posible liberación de las personas detenidas en Chile tras el denominado estallido social.”4

Por decir lo menos, es paradojal que un gobierno, como el chileno, violador contumaz de los DDHH en nuestro país, se refiera a otro, al nicaragüense, como “régimen dictatorial”, de “graves violaciones a los derechos humanos, encarcelamiento de líderes y candidatos opositores, represión de los partidos independientes, persecución sistemática a los líderes y organizaciones de la sociedad civil” durante las jornadas previas a la elección, sin entregar ni un dato confiable de aquello. Este comportamiento del gobierno de Piñera expresa el conocido refrán de “el diablo vendiendo cruces”, pasando a llevar todos los principios de autodeterminación de los países, de la autonomía de éstos para resolver sus problemas sin injerencia alguna extranjera, teniendo además tejado de vidrio, considerando toda la represión que este gobierno ha ejercido en Chile, donde inclusive se prevé una acusación ante la el Tribunal de La Haya.

El 11 de noviembre de 2021, el Partido Comunista, junto a otros 4 organizaciones políticas y al Partido Igualdad emitieron una declaración pública5, donde, entre otras cosas, señalan: “El gobierno de Chile comete un nuevo error al desconocer el proceso electoral de la República de Nicaragua, realizado el 7 de noviembre de 2021, ¿Qué viene ahora, la ruptura de relaciones?. Un asunto es disentir de un proceso, y otra es sumarse a los dictámenes del gobierno de Estados Unidos, cuya injerencia en contra de la voluntad de los pueblos es práctica usual en el mundo entero”. Indica más adelante que que “el pueblo nicaragüense concurrió masivamente a las urnas para elegir democráticamente a sus autoridades …. de acuerdo a su institucionalidad y leyes vigentes...”, donde participó más del 68 % del electorado. Más adelante señala que se podrá criticar cómo se desarrolló el proceso e inquirir al respeto a los DDHH acorde a los mecanismos de orden internacional vigentes al respecto, haciendo hincapié que son los propios habitantes de cada país los que deben resolver sus controversias sin injerencia extranjera.

Señala más adelante que Andrés Allamand y el Presidente Sebastián Piñera buscan “sumar a nuestro país a la “política de agresión y sanciones unilaterales que encabeza Estados Unidos y sus aliados europeos en contra del pueblo y del gobierno de Nicaragua. El presidente de Chile es responsable de la violación sistemática de los derechos humanos y de la permanencia de presos políticos. Pero es el pueblo chileno el que enfrenta y seguirá enfrentando esta situación”6.

A todas luces, la declaración de esas fuerzas de izquierda es rechazar en su forma y contenido la declaración del gobierno chileno frente a las elecciones nicaragüenses, basado en la doctrina de autodeterminación de los Estados y la no intromisión en los asuntos internos de otro país, norma básica de coexistencia pacífica de los países y, por otra parte, por el mismo hecho de que el gobierno chileno dista mucho en implementar lo que exige a otros Estados, como es el respeto irrestricto a los DDHH, Por otro lado, tiene que ver cómo se entienden algunas prácticas o exigencias a las políticas internas de otros países.

Desafortunadamente, alguna personalidades chilenas, haciéndose eco de la campaña del Imperio y de sus secuaces nacionales, han criticado dicha declaración de las fuerzas de izquierda, esgrimiendo prácticamente los mismos argumentos de las fuerzas reaccionarias del continente contra los procesos revolucionarios de Cuba y Venezuela y, ahora, contra Nicaragua

Se habla de Democracia, de más Democracia. Sería bueno saber de qué democracia se habla. ¿De la “democracia” de una turba asaltando el Capitolio de EEUU, situación promovida por el mismo Trump?. ¿Será la “democracia” de EEUU bombardeando e invadiendo cualquier país que se le ocurra o imponiéndoles sanciones económicas (con diversos países asiáticos, con Cuba, Venezuela y otros países, antaño con Chile para la nacionalización del cobre, etc.)?. ¿De la “democracia” de EEUU y las burguesías “nacionales” promoviendo cuantos golpes de estado se les ocurra (por ejemplo, el caso chileno, documentado fielmente en el documental “La batalla de Chile”)?. ¿De la “democracia” de EEUU para mantener ursurpado por la fuerza territorios que no le corresponden, como la base militar instalada en Guantánamo, Cuba?.

Se habla del respeto a los DDHH. ¿Será el “respeto a los DDHH” ejercido por el gobierno con la mutilación ocular que han sufrido decenas de compatriotas desde el estallido social a la fecha, además de la brutal represión recibida, incluyendo más de 20 chilenos asesinados por las carabineros y FFAA o del “irrestricto respecto” por parte de Piñera y otros ex gobernantes chilenos frente a nuestros pueblos originarios, especialmente contra la Nación Mapuche y la ursurpación de sus territorios, entre otros?. ¿Podrá ser el “respeto a los DDHH” por parte de EEUU a la población negra, latina y otras en ese país, o hacia los migrantes, incluida la separación forzosa de sus niños?.

El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) liberó a Nicaragua de una de las más largas y sangrientas dictaduras de América Latina: la de Somoza. Para eso, el pueblo nicaragüense y el FSLN sufrieron innumerables pérdidas humanas. Posteriormente debieron enfrentar a la “Contra”, paramilitares entrenados y financiados por EEUU para derrocar al Gobierno Sandinista, Más tarde los Sandinista llamaron a elecciones, resultando electa en 1990 Violeta Chamorro, candidata de la oposición al Sandinismo. Ella ejerció la primera magistratura hasta 1997, habiendo posteriormente 2 presidentes opositores al FSLN. El 2007 recupera la Presidencia el FSLN con Daniel Ortega. Durante todo el período donde Nicaragua ha sido gobernada por el FSLN ha sufrido el asedio y boicot del imperialismo norteamericano, apoyado éste por la oligarquía nicaragüense y los ex Contras.

Más allá de las dificultades y errores cometidos, el pueblo nicaragüense mayoritariamente apoya la Revolución Sandinista y ha logrado alcanzar cierto desarrollo, a pesar de todas las trabas impuestas por EEUU, similar a lo que el Imperio ha hecho con Venezuela, con Cuba, con su apoyo a los golpistas bolivianos contra Evo Morales y otros innumerables casos. ¿De esa “democracia” estamos hablando?, ¿de ese “respeto” a los DDHH?.

La presión ideológica, política, económica y mediática de EEUU hacia América Latina y otros continentes es inmensa y penetra en algunos sectores de la sociedad. Chile no es la exepción. Se ha hecho creer a parte de la ciudadanía que la dictadura pinochetista fue derrotada por un lapiz y un hoja de papel (el voto), el gobierno de Lagos fue a buscar a Pinochet a Inglaterra porque estaba “viejito” y enfermo, quedando en ridículo cuando el tirano, tal cual Lázaro, se pone de pie una vez aterrizado el avión y deja en evidencia su “débil condición física y sicológica”.

Cuando se conocen las citadas declaraciones de alguna personalidades de izquierda y progresistas, es dable pensar que todo ese gran poder mediático del Imperialismo y sus aliados “nacionales” hace mella incluso en esos segmentos sociales, olvidándose que todo intento de cambio progresista generará una brutal resistencia de los grupos reaccionarios nacionales e internacionales, llevándolos incluso a bombardear La Moneda (como fue el caso chileno) para poner fin, por esos medios absolutamente nada de democráticos, al gobierno legítimo de Salvador Allende. Ejemplos como este hay cientos en todo el mundo en el siglo XX y en lo que va corrido del actual. En esos momentos, la derecha política y económica renuncia incluso a su “democracia burguesa” con tal de mantener sus privilegios y su poder económico y tratará de aplastar por cualquier medio los gérmenes de un incipiente democracia popular. Solo basta conocer la historia más reciente de la Humanidad.

Por otra parte, esas opiniones vertidas por algunas personalidades progresistas, de izquierda, rompen con las característas en el accionar de partidos o fuerzas políticas de izquierda, las que en general evitan mostrar públicamente divergencias sobre los temas de la contingencia. En la jerga de esos partidos se pasa a llevar la Unidad de Acción y el Centralismo Democrático, y se asemejan más a incipientes comportamientos socialdemócratas, lo que ha llevado en otros países a la desaparición de esos partidos o a una expresión insignificante en la vida política de esos Estados.

Hoy en día, la Revolución Sandinista requiere la más amplia solidaridad del mundo, lo mismo Venezuela, Cuba, Bolivia y otros países latinoamericanos y de otros continentes que están construyendo sus modelos de desarrollo en forma independiente, en beneficio de sus pueblos, y que son permanentemente atacados por diversas formas por EEUU y otros países capitalistas de Europa. Sus situaciones internas tienen y deben resolverse sin la injerencia de las potencias extranjeras.

Ya que los chilenos sufrimos de estos ataques durante el Gobierno Popular, el cual fue derrocado “democráticamente” a base de bombardeos, detenciones, asesinatos, detenidos desaparecidos hasta el día de hoy, exilio, torturas, etc., debemos prestar nuestra mayor Solidaridad con esos pueblos que buscan independientemente desarrollarse y rechazar las acciones de EEUU y sus aliados contra estos pueblos. Es un compromiso popular que debemos asumir en retribución a la gran solidaridad que recibimos en los oscuros tiempos de la dictadura y que todavía recibimos.

2Idem

5Ver: Idem

martes, 12 de octubre de 2021

AD PORTAS DEL CUARTO RETIRO Y EL ROL DE LAS AFP

 

AD PORTAS DEL CUARTO RETIRO Y EL ROL DE LAS AFP

Patricio González Octubre 2021.

Economista


En el año 1981 empezó su funcionamiento un nuevo sistema privado de pensiones en Chile: el Sistema de Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), de acuerdo al DL 3.500. Como todas las decisiones gubernamentales de esa época, especialmente las que afectaban a los sectores modestos de la sociedad, ésta fue concebida e implementada sin participación alguna de sus directos involucrados: los imponentes, es decir, los trabajadores. En su esencia y generación, este sistema es antidemocrático. Además, privilegia el individualismo y egoísmo, quitándole todo aspecto de solidaridad a la previsión y, más lamentable aún, le priva de su razón de ser a lo que debe ser la seguridad social: proteger a los más desvalidos.

Hasta 1980, la previsión social de los trabajadores chilenos era administrada por el Estado mediante los diversos regímenes previsionales existentes a esa fecha, el que se reflejaba en el funcionamiento de innumerables Cajas de Previsión y en el Servicio del Seguro Social (SSS). Este sistema estatal poseía un marcado carácter solidario, donde, de hecho, los trabajadores activos financiaban las jubilaciones del sector pasivo. Otro hecho importante también era el aporte estatal y patronal a la previsión, lo que permitía el financiamiento de las jubilaciones. En otras palabras, a pesar de todas las deficiencias que este sistema hubiera podido tener, correspondía a una real concepción de política de previsión social en beneficio de la tercera edad, de los jubilados.

En efecto, este sistema parte el año 1924, con la creación de la Caja de Seguro Obligatorio (ley N° 4.054 del 8 de septiembre de 1924), el que contemplaba un seguro de vejez y servicios de medicina. Fue el primer país latinoamericano en tenerlo. Mismo año de la creación de la Caja de Previsión de Empleados Particulares. Al año siguiente se crea la Caja de Previsión de Empleados Particulares y, hasta el año 1973, hubo más de 30 otras instituciones previsionales como también entidades cuyo objetivo eran las prestaciones médicas previsionales. Característica común de todas ellas era su rol solidario.

Hoy en día, el Sistema Privado de Pensiones, materializado en el Sistema de Administradoras de Fondos de Pensiones (SAFP) es una realidad en nuestro país, vigente ya por 40 años, y ha quedado en evidencia su total fracaso en lo referente a ser la solución en asegurar pensiones dignas a los trabajadores.

Se debe resaltar que el actual sistema de AFP se implementó sin ninguna consulta a los directamente involucrados en él: los trabajadores dependientes, ni tampoco a otras instancias, que hubiera permitido quizás una mayor discusión al respecto. Es decir, correspondió a la práctica permanente de la dictadura en todo lo referente a los sectores más modestos del país.

¿Fue diseñado el modelo de las AFP realmente como un nuevo sistema previsional que generara los recursos necesarios para que los trabajadores, al momento de jubilarse, tuviesen una pensión digna que les pemitiera mantener un poder adquisitivo adecuado a sus necesidades básicas?. Sus cuarenta años de historia demuestran fehacientemente que no fue así.



En efecto, hacia fines de los años 70 y principios de los 80, la economía mundial se encontraba en una profunda crisis, lo mismo en Chile, agudizada además por la enorme deuda externa que afectaba a la mayoría de los países, especialmente latinoamericanos. A ello se le debía sumar las medidas (terapia) de shock económicas impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI). La fuga de capitales provocó en esos años una fuerte profundización de la crisis en nuestro país.

En ese contexto, el gobierno pinochetista buscaba palear la crisis con una serie de medidas, entre ellas el desprendimiento del rol estatal a diversas funciones económicas y sociales, como, por ejemplo, la previsión social. Por otro lado, en su concepción neoliberal-monetarista crea el Sistema de AFP, traspasando todo el peso de la previsión exclusivamente a los trabajadores (se termina el aporte estatal y el patronal). Los argumentos fueron variados: la crisis de las diversas cajas de empleados y del SSS, administradas por el Estado, la utópica eficiencia del nuevo sistema (debe recordarse que José Piñera - hermano del actual Presidente de la Chile) -, “padre” de éste sostema, lo comparó como un automóvil Mercedes Benz, al cual solo había que ponerle bencina).

Pero más allá de los hipotéticos e infundados beneficios que las AFP les otorgaría a los pensionados, de lo que realmente se trataba era iniciar un inédito mercado de capitales, donde el gran empresariado chileno, posteriormente dueños de las AFP, obtendría incalculables recursos financieros, prácticamente a costo cero.

El nuevo régimen previsional nace con un marcado carácter individualista, en el sentido de que cada trabajador es el responsable de su jubilación, dado que, para ello, debe cotizar obligatoriamente, en su "cuenta individual", un diez por ciento de su remuneración bruta más un adicional como comisión y seguro de vida, dependiendo su monto de cada AFP.

Este sistema ha tenido el beneplácito de los empresarios y de algunos sectores sociales proclives al modelo neoliberal. Sus argumentos están dados por la aparente eficacia del sistema, lo que se reflejaría en un menor costo de éste, en la rentabilidad que originaría, en el abaratamiento de los costos empresariales al no haber aporte empresarial, etc.

La realidad muestra otra cosa. En diciembre de 2006, el sistema contaba con 7.394.506 personas afiliadas.1 De ellos, cotizaban 3.784.1412, es decir, solo el 51,18 %, tendencia que se ha mantenido a lo largo del tiempo. En abril de 2021, de 11.198.887 de personas afiliadas a las AFP, los cotizantes en ellas, a dicho mes, ascendían sólo a 5.627.790 personas, es decir, un 50,25 % de los afiliados, prácticamente el mismo porcentaje de 2006. Es decir, la mitad de la fuerza laboral no cotiza, por ende, no podrá pensionarse.

Este hecho se origina por varias causas: entre otros, la precarización del empleo, en el sentido del desaparecimiento del asalariado típico de hace algunos años (contrato de trabajo dependiente, fuente laboral estable, sindicalización masiva, mayor fiscalización de los entes laborales pertinentes, etc.), ha dado paso al trabajo temporal o independiente, al subempleo, al subcontratado, al retiro de la actividad laboral activa por despido, pérdida de trabajo o al trabajo intermitente, al llamado trabajo “por cuenta propia”, al matrimonio y a la maternidad en el caso de las mujeres, asociado a su discriminación, al empleo dentro del sector informal de la economía, etc., los que “explicarían”, en parte, esa diferencia entre el total de afiliados y el total de beneficiarios del sistema, adicionando a esto la falta total de una legislación al respecto, que pudiese proteger previsionalmente a estos sectores.

De lo anterior se desprende que una parte importante de trabajadores no tienen previsión o no son beneficiarios de ella, con todo el problema social que esto representa. Este hecho demuestra el fracaso de la cobertura de las AFP.

Por otra parte, tambien se expresa como una aberración del dogma neoliberal. Bajo la falacia de un mercado como “mecanismo inefable” para una economía equilibrada, el sistema de AFP contradice dicha situación. De hecho, éste se expresa como un Oligopolio absoluto, donde el cotizante no tiene posibilidad alguna de elegir dónde depositar sus ahorros previsionales. Obligatoriamente debe elegir una de las 6 AFP existentes, aunque todas arrojen pérdidas o rentabilidades negativas, no puede colocar su dinero en otros instrumentos de ahorro.

En un mercado financiero “sano”, el ahorrante depositará su dinero en una instancia financiera, la cual, en la mayoría de los casos, debiese ofrecer una tasa positiva de rentabilidad a todo evento, por muy bajo que fuera. Si no le gusta, puede retirar libremente su dinero y depositarla en otra institución financiera.

Entre los absurdos argumentos, que actualmente se señalan en la discusión, es que se quiere “nacionalizar” las cuentas de los cotizantes. Es dable pensar que, de los 11.198.887 de personas afiliadas a las AFP, la inmensa mayoría de ellos son chilenos. Se nacionaliza algo que está en manos de extranjeros, por lo mismo, es una falacia hablar de nacionalizar las cuentas de los cotizantes. Otra cosa es estatizar las AFP en el sentido que éstas, en cuanto a su propiedad, pasen a ser total o mayoritariamente propiedad del Estado, lo que no ha estado en la discusión ya que ese modelo de mercado está, como ya se ha señalado, fracasado. Tampoco se trata de “expropiarle” esos ahorros de los cotizantes. Debe señalarse que este modelo de “previsión social” reconoce, sólo en términos teóricos. a los depositantes como los dueños de sus cuentas. En la práctica y en los hechos, esos dineros, si bien contablemente no son de las AFP, ellas los manejan a su entera y total discreción y que el cotizante, sólo al pensionarse, puede hacer uso de una cuota proporcional (la pensión mensual) de acuerdo a las expectativas de vida y rentabilidad positiva o negativa del fondo, o según se establezca en una renta vitalicia. Se ha debido legislar reformas constitucionales para que los afiliados puedan retirar un 10 % de sus fondos.

Por lo mismo, una verdadera reforma previsional debe obligatoriamente considerar un carácter solidiario y contributivo, partiendo por el aporte tripartito: trabajador, empleador y Estado, en manos de una institución estatal, como, por ejemplo, el ya existente Instituto de Previsión Social (IPS), quien administra las cotizaciones de aquellos trabajadores que no se cambiaron al nuevo sistema y siguen cotizando en el antiguo. Este nuevo Sistema debe garantizar una vejez digna a los pensionados que, a lo menos, les asegure acceso a los bienes y servicios que les permita satisface sus necesidades básicas a este grupo etario, y no que financie a cero costo a los grandes conglomerados financieros que solo buscan lucrar con ello. Además, este sistema debe ser considerado como un Derecho inalienable de los trabajadores.


1 http://www.safp.cl/inf_estadistica/index.html

martes, 21 de septiembre de 2021

La muerte de un traidor

 Reflexiones acerca de la muerte del Fanta

Patricio González

Sept. 2021


Pareciera ser que el ex Ministro Mañalich algo de razón tenía cuando señaló que el corona virus podría transformarse en bueno. Efectivamente, el 4 de septiembre recién pasado, la prensa publicaba la muerte por Covid de Miguel Estay Reyno, más conocido como el “Fanta”, a los 68 años de edad, quién cumplía condena por delitos de DDHH en el presidio de Punta Peuco. A su muerte se suman la de otros violadores de DDHH detenidos en ese penal.

¿Quién era Miguel Estay?. El segundo de 3 hermanos (Patricia y Jaime), hijos de padres separados. Su padre, José Miguel Estay, era médico, Director del Psiquiátrico. Su madre, Lucia Reyno, dueña de casa, de profesión psicóloga.

Estay ingresó a las JJCC el año 1969, incorporándose de inmediato a la Brigada Ramona Parra central, la que jugó un gran rol en las campañas electorales, con el muralismo como expresión cultural de masas.

Ya hacia fines de ese año e inicio del setenta, con la creación de la Dirección Regional de Santiago de la Enseñanza Media (DREMS), es promovido a esa estructura y pasa se ser el encargado del frente de autodefensa de esa orgánica, a la cual se incorporan varios otros militanes secundarios.

Poco después, ya bajo el Gobierno Popular, es enviado a un curso a la entonces Unión Soviética y, a su regreso, es promovido al equipo de seguridad e inteligencia de las JJCC, liderado por René Bazoa, y de paso pasa a participar del mismo frente del PC, a cargo de diversas responsabilidades. Eso hasta su detención el 19 de diciembre de 1975.

En esa fecha se produce su detención junto a uno de sus colaboradores en una casa de seguridad ubicada en el paradero 19 de Av. Vicuña Mackenna, La Florida. Son torturados y sometidos a diversos vejámenes, muy propios en aquella época, por las instituciones represivas de la dictadura. Evidentemente deben confesar algunas cosas y el Fanta, junto a la delación, manifiesta su predisposición para trabajar con los esbirros de la dictadura.

En ese contexto, no sólo delata a su hermano y cuñada, sino que a decenas de militantes, miembros de diversos equipos internos de las JJCC y del PC. Participó en sesiones de tortura, interrogatorios y asesinatos, siendo el más impactante el degollamiento de los 3 profesionales comunistas a fines de marzo de 1985.

Hacia finales de los 80, la dictadura lo lleva a Brasil, hasta que posteriormente es detenido y trasladado a Chile, sometido a proceso y condenado a cadena perpetua por su responsabilidad en el asesinato de los 3 profesionales comunistas.

En su historial como colaborador y agente de la dictadura tiene a su haber la detención de decenas de compañeras y compañeros, de torturas y asesinatos.

¿Como fue posible que este personaje se desarrollara a esos niveles y pudiera causar tanto daño?.

Un análisis más profundo debe llevar a considerar no solo las características personales del susodicho, sino también las causas y situaciones que se vivieron para generar dicho personaje.

Efectivamente, las características personales de Miguel Estay se alejaban bastante de la media de los jóvenes comunistas de aquella época. Por una parte, acreditaba tener una situación económica buena o muy buena, lo que le permitía tener acceso a bienes y beneficios que muy pocos militantes de las JJCC podían acreditar en esa época. Hacía ostentación de aquello, por ejemplo, teniendo acceso a vehículos y propiedades familiares. Vestía pulcramente, elegantemente, cosa muy poco común en las filas de las JJCC. Siempre bien vestido, bien peinado y aseado. Denotaba que tampoco tenía responsabilidades a nivel familiar y no siquiera en el ámbito estudiantil, disponiendo de las 24 hrs. para el trabajo partidario. Tocaba diversos instrumentos musicales, especialmente guitarra, y cantaba entonadamente. Si bien no se le conocía mayormente alguna polola, su trato era educado y respetuosos con todos, además de galante con sus compañeras.

Muy comprometido con sus responsabilidades partidarias, lo llevó luego a ser promovido a diversas funciones en un plazo de tiempo brevísimo, hasta, en poco menos de 3 – 4 años, lo llevaran a ser parte de estructuras internas y complejas de las JJCC y del PC.

No fue el único caso, pero sí uno de los más graves, al igual que el de René Bazoa. Pero sí permite conocer la vulnerabilidad del Partido Comunista y su organización juvenil en el desarrollo de esas estructuras. Todo esto sin desconocer en lo más mínimo la brutalidad y el odio de la clase dominante, en este caso a través de las FFAA y policías, en concomitancia con Estados extranjeros para planificar y llevar a cabo el golpe de estado de 1973, y los criminales métodos represivos que utilizaron para imponer su régimen.

La política de promoción de cuadros debe ser concebida e implementada con métodos científicos que permita asignar responsabilidades a sus dirigentes considerando varios factores: madurez psicológica, experiencia política y una sólida formación política-ideológica, entre otros elementos. Todo ello considerando años de militancia, edad, salud mental y física, de tal manera que este cuadro, como intelectual individual sea un real aporte al individual colectivo y, así, al crecimiento orgánico, político e ideológico del Partido. En ese contexto que contribuya activamente a los intereses generales de la clase y del Partido, dejando de lado los intereses o proyectos personales individuales que se intentan imponer, producto quizás de un bajo nivel político, y que a veces logran imponerlos, con todo el daño que se le pueda ocasionar a la orgánica.

Efectivamente, la situación de este caso, más allá de las condiciones que la rodearon (personalidad de implicado, condiciones políticas de esos años, el golpe, etc.) no fue la única. Hubo también otros casos similares. Reflejan la poca prolijidad que se tuvo, en ciertos momentos, para promocionar cuadros, dejándose llevar por elementos subjetivos, acientíficos, cortoplacista, donde predominaba fundamentalmente la disposión que tenían estos personajes para cumplir tareas (“tareísmo”), sin considerar los elementos más arriba señalados.

Si bien hoy es fácil hacer un análisis crítico al respecto, habiendo pasado ya varios años y teniendo presente muchas evidencias objetivas, es necesario hacerlo para así evitar situaciones similares que se puedan dar en el futuro. Los partidos revolucionarios deben aprender de estas dolorosas experiencias y evitar así pérdidas humanas y situaciones similares. Si bien el Fanta ha muerto sin pena ni gloria y la historia lo relegará al olvido, no es menos ciertos que de este y otros caso se deben extraer las enseñanzas respectivas para el mejor funcionamiento de los partidos.






martes, 31 de agosto de 2021

Estado, Constitución y algunos aspectos económicos

 Estado, Constitución y algunos aspectos económicos

 Agosto 2021                                                                                                                    Patricio González 

El tema Constitución está en la palestra de la discusión diaria, particularmente con la Convención Constitucional y la futura nueva Constitución. Los puntos de vista son diversos como también los temas a tratar. Cuestión importante son los aspectos económicos. Es imprescindible ver la importancia del Estado en esta temática. Si se recurre al portal Wikipedia, la definición de Estado se expresa como "una organización política constituída por un conjunto de instituciones burocráticas estables, a través de las cuales ejerce el monopolio del uso de la fuerza aplicada a una población dentro de unos límites territoriales establecidos."1 Aquí es importante acentuar lo señalado respecto al ejercicio del monopolio de la fuerza. En el libro El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado (1884), de Federico Engels, se expresa: "La esencia de la sociedad civilizada es el Estado, una maquinaria esencialmente destinada a reprimir a la clase oprimida y explotada, y que en todos los períodos típicos es exclusivamente el Estado de la clase dominante."2 En esta definición, hecha hace más de 130 años atrás, también se hace referencia al uso monopólico de la fuerza. A mayor abundamiento, Engels señala "Así pues, el Estado no es de ningún modo un poder impuesto desde fuera de la sociedad ….... Es más bien el producto de un determinado grado de desarrollo de la sociedad, es la confesión de que esa sociedad se ha enredado en una irremediable contradicción consigo misma y está dividida por antagonismos irreconciliables que no puede conjurar".3 Más adelante continúa: "... el Estado se caracteriza en primer lugar por la agrupación de sus súbditos según "divisiones territoriales" ....... El segundo rasgo característico es la institución de una "fuerza pública" que ya no es el pueblo armado. Esta fuerza pública especial se hace necesaria porque, desde la división de la sociedad en clases, es imposible una organización armada espontánea de la población.....".4 Y, a continuación, añade "Para sostener en pie esa fuerza pública se necesita la contribución de los ciudadanos: los impuestos …...... Dueños de la fuerza pública y del derecho a recaudar los impuestos, los funcionarios aparecen ahora como órganos de la sociedad situados por encima de ésta."5 Ahora bien, esa definición de organización política de la clase económicamente dominante tiene por objetivo mantener el orden de cosas existente, el status quo y, por ende, aplastar la resistencia de la otra clase, la explotada o dominada, y de las otras capas de la sociedad. Por lo mismo, se puede afirmar que surgió como tal en la transición de la prehistoria a la historia, cuando la sociedad se divide en clases, y la clase explotadora somete a la clase explotada. En ese contexto, se puede nombrar el Estado esclavista, surgido miles de años atrás, donde los señores amos esclavizaron a grupos y capas sociales diversas. 1 Ver: Constitución - Wikipedia, la enciclopedia libre 2 Engels, F., El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado COLECCIÓN CLÁSICOS DEL MARXISMO Traducción: Grupo de Traductores de la Fundación FedericoEngels, Primera edición: septiembre 2006, www.fundacionfedericoengels.org, pág. 190 3 Engels, F, Op. Cit. Pág.183 4 Idem, Pág. 184 5 Idem, Pág. 185 Posteriormente podemos señalar, hace algunos siglos atrás, al Estado feudal, donde los señores feudales explotaban a los llamados "siervos de la gleba", a los campesinos. Ya en el siglo XVII surge el Estado Capitalista, donde la llamada burguesía explota a los obreros, a la clase trabajadora y otras capas. En ese proceso de formación del Estado se fue generando un poder público especial con su ejército, con su policía, sus cárceles e instituciones coercitivas de distinto género. Eso ha sido el desarrollo del Estados hasta nuestros días. El Estado capitalista, ya presente hace un par de siglos, se puede manifestar de diversas maneras para ejercer su poder. Si nos referimos a sistemas de gobierno, la forma más generalizada hoy en día es la República, sea presidencialista o parlamentaria, federal o unitaria, , democracia o dictadura, etc. Sin embargo, en todas ellas prima el ejercicio del poder, en diversas formas y grados, de la clase dominante sobre la clase dominada. Acorde a ello, se crean entonces las diferentes estructuras necesarias para ello. En efecto, el Estado capitalista opera generalmente a través de instituciones, agrupadas en 3 instancias: los clásicos poderes ejecutivo, legislativo y judicial (esa sepación en los tres poderes del Estado es lo que se conoce o denomina generalmente como Estado de Derecho, pero sin perjuicio de aquello en general predomina el poder ejecutivo). Si se preguntara cuál es la dirección del Estado, en qué calle se ubica, las respuestas serían diversas. En primer lugar, se debería señalar que ese concepto es abastracto, el Estado no tiene un lugar físico. Es precisamente un concepto. Ahora bien, ¿qué expresa?. Como ya se ha señalado, es la forma cómo un grupo, una clase social se impone sobre otro grupo, sobre otra clase social. ¿Cómo se impone?: Junto con poseer un grupo especializado, como la fuerza pública (FFAA y policía), tiene la potestad de gravar con obligaciones pecunarias (cobrar impuestos) a diversos actores del quehacer nacional (en nuestro país, a través del SII y de la Tesorería General de la República, entre otros). Dicta leyes jurídicas que norman una infindad de asuntos e impone una serie de otras obligaciones y regulaciones en diversos ámbitos. Para todo esto actúa con varias instituciones: Como Gobierno (Ejecutivo) actúa con la Presidencia, ministerios y numerosas otras instituciones gubernamentales; como Parlamento con la Cámara de Diputados y de Senadores; como Justicia a través de diversos tribunales e instancias, y también con otras instituciones estatales autónomas, como la Contraloría, el BCCH, etc., a través de las cuales ejerce sus atribuciones y la imposición de las leyes, entre otras potestades. Lo señalado anteriormente es lo que constituye la denominada "Superestructura de la sociedad", es decir, cómo se ordena el Estado. Pero éste se sustenta en la producción de bienes y servicio que logre generar, en cómo establece las relaciones de producción. Esto último se denomina la base material de la sociedad. En ella se encuentran las recién citadas relaciones de producción, particularmente las relaciones de propiedad sobre los Medios de Producción y sobre el producto, y otras. En un Estado capitalista, como es el nuestro, las relaciones de propiedad señalan que hay propiedad privada sobre los medios de producción y sobre el producto. Por otro lado, están las Fuerzas Productivas (FFPP), las que incluyen particularmente la fuerza laboral (los trabajadores), maquinarias y otros. La interacción entre las FFPP y las relaciones de producción (RRPP) constituyen el llamado Modo de Producción. En la actualidad, tenemos un Modo de Producción Capitalista. Su esencia consiste en producir mercancías y generar plusvalía. Como ya se ha señalado, el Estado capitalista, que rige el Modo Capitalista de Producción, se manifiesta de diversas formas en su superestructura política, como República, monarquías, etc., lo que se expresa a su vez en diferentes regímenes de gobierno. En ese contexto, se rigen por las llamadas Constituciones Políticas. Se puede resumir que el Estado capitalista tiene como principal objetivo mantener el status quo, es decir, garantizar el poder de la clase dominante sobre la clase dominada, independientemente que ese poder se ejerza con algunos ribetes más represivos o más "democráticos", dependiendo de la correlación de fuerzas que exista en cada momento, del estado de ánimo y grado de combatividad de la población, etc., pero nunca perderá su carácter de clase. Ello en directa relación con el tipo de gobierno que se establezca. El Estado actual, con las instituciones estatales que correspondan, cumple diversas funciones. Quizás la más importante, a través de FFAA y policía, es mantener la seguridad nacional frente a otros Estados y la llamada seguridad interna. Asimismo debe cumplir una labor social respecto a asegurarle a la población una situación socioeconómica mínima. Por otra parte, debe brindar salud pública, educación pública, previsión social, vivienda, entre otras áreas. También debe realizar ciertas funciones económicas, sean éstas en forma directa, indirecta o mixta. Por ejemplo, el Estado puede poseer empresas productivas de bienes y/o servicios (por ejemplo, en Chile CODELCO, ENAP, el Metro, Banco Estado y otras), puede tener empresas mixtas asociado con capitales privados (nacionales o extranjeros), y también participa en forma indirecta en la economía nacional, sea mediante fijación de precios al consumidor, regulación del crédito y de la tasa de interés, diversas otras regulaciones, políticas tributarias, etc. Por lo mismo, a través del Ejecutivo, y considerando los aspectos legales regidos o determinados por o con el Legislativo y la aplicación de las leyes vigentes a través del Poder Judicial, puede el Estado participar de la actividad económica, aplicando para aquello un determinado modelo económico, por ejemplo, el Neoliberalismo en el caso nuestro. Ahora bien, ¿qué es el Neoliberalismo?. En forma simple y concreta, es un modelo económico que privilegia los mecanismos de mercado para una actividad económica supuestamente equilibrada, otrorgándole al Estado solo un rol subsidiario, el cual consiste, en términos simples, en que el Estado debe asumir responsabilidades en aquellas áreas que no son rentables para los privados. Este modelo se impone en Chile desde mediados de los años 70, por presión del FMI y la aplicación de la llamada terapia de schok en nuestra economía. Reemplaza en varios países el anterior modelo Keynesiano. La implementación de uno u otro modelo está de acuerdo a la visión que tenga la clase dirigente para concebir y llevar adelante la gestión económica en el país en un momento dado. Derivado de ello puede aplicar el modelo económico que estime conveniente. Siendo nuestro país una República marcadamente de régimen presidencial, es el Ejecutivo quién establece ese modelo económico neoliberal de acuerdo a la Constitución y leyes que rigen en el país en un momento determinado. Respecto al término Constitución Política, se puede señalar que ya en la antigüedad hay atisbos de este concepto, pero recién hace unos mil años atrás se conocen textos más generales al respecto (Inglaterra 1215 y otros reinos de la época), pero solo con las revoluciones burguesas y la irrupción del capitalismo toma el cariz actual. En ellas se establece el ya citado "estado de derecho" con la consiguiente división de poderes, cuyo fin único es establecer un cuerpo de leyes jurídicas bajo el marco de la Constitución, con el cual se garantizan los derechos de las personas y se establece un marco de funcionamiento, el que debiese ser respetado por todos, alcanzando así una "democracia", la que en última instancia está al servicio de la clase dominante en desmedro de la clase oprimida. Su grado de libertades estará en directa relación con el tipo de gobierno que se establezca. No debemos olvidar que la actual Constitución chilena fue escrita bajo la dictadura más sangrienta y brutal que se haya dado en Chile, férrea defensora del neoliberalismo y del gran empresariado. La anterior a ella fue la Constitución de 1925, bajo la presidencia de Arturo Alessandri Palma, quién recién había asumido dicho cargo. Fue redactada por José Maza Fernández y aprobada en un plebiscito. Con ella se pasa de un sistema parlamentario a uno presidencial, donde la figura precisamente del Presidente pasa a ocupar un rol determinante en la toma de decisiones gubernamentales. El golpe de Estado de 1973 prácticamente termina con ello. Los primeros años la dictadura gobierna en base a Decretos Leyes. En el DL N° 16 de la Junta Militar de Chile, del 11 de septiembre de 1973, en su artículo 1, se señala: "Con esta fecha se constituyen en Junta de Gobierno y asumen el Mando Supremo de la Nación, con el patriótico compromiso de restaurar la chilenidad, la justicia y la institucionalidad quebrantadas, conscientes de que ésta es la única forma de ser fieles a las tradiciones nacionales, al legado de los Padres de la Patria y a la Historia de Chile, y de permitir que la evolución y el progreso del país se encaucen vigorosamente por los caminos que la dinámica de los tiempos actuales exigen a Chile en el concierto de la comunidad internacional de que forma parte." Como este DL, los otros cientos de ellos están en la misma dirección de entregar a las FFAA y Policía todo el poder, como una forma extrema de la burguesía de mantener a toda ultranza sus posiciones de dominio, especialmente el económico. Después del golpe de estado se constituyó, en 1973, la llamada Comisión Ortúzar, la que elaboró un anteproyecto de Constitución, el que fue revisado y visado por el Consejo de Estado y por la Junta de Gobierno, plebiscitándose la nueva Constitución el 11 de septiembre de 1980, encontrándose hasta el día hoy vigente con algunas modificaciones posteriores. La Constitución de 19807 mantiene sus elementos más esenciales (los llamados "candados"), los que debiesen ser erradicados en una nueva Constitución. En el artículo 8 de esa Constitución de 1980 se señala: "Todo acto de persona o grupo destinado a propagar doctrinas que atenten contra la familia, propugnen la violencia o una concepción de la sociedad del Estado o del orden jurídico, de carácter totalitario o fundada en la lucha de clases, es ilícito y contrario al ordenamiento institucional de la República. Las organizaciones y los movimientos o partidos políticos que por sus fines o por la actividad de sus adherentes tiendan a esos objetivos, son inconstitucionales" En su artículo 9 se lee: "El terrorismo, en cualquiera de sus formas, es por esencia contrario a los derechos humanos. Una ley de quorum calificado determinará las conductas terroristas y su penalidad. Los responsables de estos delitos quedarán inhabilitados por el plazo de quince años para ejercer los empleos, funciones o actividades a que se refiere el inciso cuarto del artículo anterior, sin perjuicio de otras inhabilidades o de las que por mayor tiempo establezca la ley. No procederá respecto de estos delitos la amnistía ni el indulto, como tampoco la libertad provisional respecto de los procesados por ellos. Estos delitos serán considerados siempre comunes y no políticos para todos los efectos legales". Paradojalmente, la Constitución pinochetista borró de cuajo el "estado de derecho" burgués. Como sabemos, el 25 de octubre del 2020, producto del estallido social de octubre de 2019 y 6 Biblioteca del Congreso Nacional de Chile en: https://www.bcn.cl/ 7 Idem meses siguientes, fue posible el Plebiscito que abrió la posibilidad de tener una nueva Constitución, cuyo proceso formal comienza con la elección de los constituyentes el 15 y 16 de mayo recién pasado. Teniendo en cuenta el tiempo transcurrido desde el 18 de octubre de 2019 hasta la fecha, se hace necesario cuestionarse una serie de cosas respecto a qué ha pasado en el país en este casi medio siglo, desde el golpe de estado de 1973. En particular, por una serie de fenómenos sociales y económicos que han tenido lugar en el país, con sus respectivos cuestionamientos, y en relación a los dogmas que se han instalado en nuestra sociedad. Se puede señalar que, con el golpe, se instaló en nuestro país un "Estado Policiaco". Este debe entenderse como la utilización de todas las herramientas lícitas o ilícitas, de que dispone el Estado en un momento dado, incluso que pasen a llevar su propio ordenamiento jurídico vigente, facultando a las FFAA y policía a ejercer un férreo control sobre los opositores al régimen, y el uso de diferentes medios de represión, aún sean los más violentos y letales, como cruentos golpes de estado. En ese contexto político, la Dictadura instaló el nuevo modelo económico neoliberal en el país, asesorado por Milton Friedmann, de la Escuela de Chicago y sus discípulos chilenos: los llamados "Chicagos Boys". Durante las décadas pos-dictadura, si bien se implementaron algunas reformas menores, la esencia del modelo político y económico se mantuvo incólume, como también la superestructura política, llámese marco legal. Por años se mantuvieron los senadores designados, la inamovilidad de los Comandantes en Jefe de las FFAA y del General Director de Carabineros, el rol tutelar de las FFAA sobre la "seguridad nacional", los quorums calificados, etc. La represión policíaca, si bien disminuyó en parte, independientemente del gobierno de turno, se aplicó permanentemente contra las protestas estudiantiles, sindicales, contra los pueblos originarios, especialmente contra los mapuches, inclusive con montajes y asesinatos. Con el estallido social del 18 de octubre, esta política se acentuó. El 20 de octubre de 2019, Piñera declaraba: "estamos en guerra contra un enemigo poderoso, implacable, que no respeta a nada ni a nadie, que está dispuesto a usar la violencia y la delincuencia sin ningún límite, incluso cuando significa pérdidas de vidas humanas, que está dispuesto a quemar nuestros hospitales, nuestras estaciones del Metro, nuestros supermercados"8 . El día anterior había declarado Zona de Emergencia para Santiago y horas más tarde se dictó toque de queda, medida que no se implementaba desde tiempos de la dictadura. Desde el estallido social, el gobierno envió al Congreso Nacional una serie de proyectos de ley, algunos de corte social y económico, y otros marcadamente represivos, aprobados con votos de algunos parlamentarios descolgados de la oposición. Entre ellos, está la denominada ley antisaqueos, ley antiencapuchados, entre otros. Por otra parte, mediáticamente se hace hincapié en criminalizar al movimiento social, tratándolos de delincuentes, vándalos y otros epítetos, y se victimiza a personal de Carabineros atacados y heridos por esas "turbas de delincuentes". Del mismo modo, la posición de gobierno alcanza niveles al más puro estilo pinochetista de negacionismo, rechazando todos los informes que han condenado la violación a los DDHH por parte de FFAA y policías, dándole todo su respaldo a estos organismos armados. Desde 1990, los acontecimientos muestran la casi total autonomía e impunidad con que actúan estas instituciones armadas y nunca han perdido el poder que obtuvieron bajo la 8 Presidente Piñera: "Estamos en guerra contra un enemigo poderoso que no respeta a nada ni a nadie" | Emol.com dictadura, lo cual los transforman en un factor decisivo en la coyuntura política que atravesamos. El tema de la subordinación de las FFAA y Policía no ha sido parte de la discusión actual. No está en las demandas levantadas, mucho menos en la agenda de gobierno y pareciera que tampoco en parte la oposición. Es evidente que estos temas también debiesen ser parte de la discusión que se lleva a cabo en la Convención Constitucional, como recientemente se ha planteado. El Estado, como lo hemos visto, en su condición de Capitalismo, seguirá contemplando la esencia del mismo: defender los intereses de la clase dominante. La forma cómo se logra avanzar en una mayor apertura democrática en la nueva Constitución dependerá de varios factores, especialmente de la correlación de fuerzas que se logre con la presión del movimiento social, con los acuerdos que lleguen los constituyentes progresistas y una serie de otros factores. Aún cuando se logren avances considerables en la nueva Constitución, lo más probable es que el actual Estado chileno no cambie radicalmente su esencia de clases. Pero eso no quita la necesidad que aspectos económico importantes sí sean considerados en esa nueva Constitución. Algunos de estos aspectos económicos debiesen ser: En la actual Constitución está previsto que "El Estado y sus organismos podrán desarrollar actividades empresariales o participar en ellas sólo si una ley de quorum calificado los autoriza" (artículo 21). A todos luces esto es una gran aberración ya que es una traba para impedir que el Estado asuma responsabilidades empresariales, especialmente en aquellas áreas estratégicas de la economía del país, como, por ejemplo, en los recursos naturales no renovables, en energía y servicios de utilidad pública y áreas de la seguridad nacional, entre otros. Por lo mismo, eso debiese ser derogado. Otro punto impostergable es asegurar y garantizar actividades económicas sustentables con el medio ambiente, con la naturaleza. En este mismo contexto, no solo debe estar asegurada, por la nueva Constitución, la propiedad estatal sobre todos los recursos y riquezas naturales, sean de superficie, subsuelo o marítimos, sino que también se debe establecer un Royalty adecuado sobre ellos, ante la eventualidad de conceder su explotación a privados. Lo mismo sobre los recursos hídricos y sus reservas. En el ámbito financiero, se debiese revisar el rol del Banco Central de Chile, en especial su carácter de autónomo. Un Estado más democrático, aún cuando se mantenga su condición de Estado capitalista, necesita generar una política de financiamiento, una política monetaria que vaya en beneficio de las grandes mayorías, particularmente en la emisión de dinero, la fijación de la tasa de interés y asegurar el acceso al crédito en condiciones no usureras, especialmente de las pequeñas empresas y de los consumidores, por lo que necesariamente debe generar políticas monetarias estrechamente ligadas y acorde a las políticas fiscales del Ministerio de Hacienda. Lo mismo respecto a las políticas de comercio exterior, el mercado cambiario y el tipo de cambio. La concepción monetarista de la economía, sustentada por el Modelo Neoliberal vigente, se ha demostrado fracazada para solucionar los problemas de fondo de nuestro país. Otro aspecto importante a considerar es revisar la estructura y las políticas tributarias, materias todas del Ministerio de Hacienda, en el sentido de establecer claramente el sujeto y objeto tributario, particularmente en lo que respecta al Impuesto a la Renta Primera y Segunda Categoría, y los regímenes especiales de tributación de las micro y pequeñas empresas, zonas francas y zonas extremas, etc. Se trata de gravar con un concepto de justicia social, en el sentido que tributen aquellos que más tienen y aporten menos los sectores más desposeídos. Por ejemplo, volver al Impuesto Patrimonial, vigente hasta 1973 y ahora como proyecto de ley en el Congreso, modificar los impuestos indirectos, como el IVA y diferentes impuestos específicos, disminuir el gasto en Defensa, entre otros. Para establecer derechos sociales (a la salud, a la previsión, a la vivienda, a la educación, etc.), el Estado debe contar con los fondos necesarios para eso, además de proveer fondos para cubrir el gasto corriente del Estado. La principal y más importante fuente de financiamiento con que cuenta el Estado son precisamente los impuestos, por lo mismo, debe haber una reforma tributaria que considere de verdad criterios redistributivos de justicia social. Quizás un último elemento que se pueda resaltar es que la nueva Constitución debiese considerar constitucionalmente la independencia y soberanía del Estado chileno respecto a los diversos mecanismos internacionales, donde Chile participa, especialmente en lo referente a los diversos tratados y acuerdos internacionales que generalmente imponen obligaciones, las que mayoritariamente son perjudiciales para el país. La nueva Constitución debe dejar sin efecto la nefasta Constitución pinochetista, lo que ya es enormemente positivo, y así permitirá avanzar en la democratización de nuestro país, pero no cambiará el carácter de clase del Estado. Para avanzar en esa democratización se hace necesario que todas las fuerzas democráticas del país y, en especial, los constituyentes, logren generar la unidad más amplia posible, el mayor acuerdo para que, efectivamente, se pueda avanzar en ese camino.